Martes 23 de febrero de 2010
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Por Sindicat Ferroviari de Catalunya.
CCOO y UGT, con Gobiernos y Empresarios, preparan el camino hacia otra Reforma Laboral
NI AMPLIACIÓN DE LA EDAD DE JUBILACIÓN NI MÁS REFORMAS LABORALES QUE RECORTAN DERECHOS
- Frente a la patronal y los gobiernos, otro sindicalismo es necesario-
Desde hace años nos vemos sometidos a una serie de medidas económicas y reformas laborales que recortan, una y otra vez, derechos que los trabajadores y trabajadoras habíamos conseguido durante décadas de luchas, negociación y presión social y sindical. Y también desde hace años, la patronal, los gobiernos y CCOO-UGT han formado un triunvirato que ha ido poniendo en marcha esas medidas con argumentos tan repetitivos como falsos: la creación de “empleo estable” -decían y siguen diciendo- y ahora han añadido “estabilidad” ante la crisis. ¿Y cuando no había “crisis”… qué hacían, qué hicieron?.
La realidad, después de todo lo anterior es que el paro no sólo no decrece sino que aumenta y estamos ya en cerca de 4 millones de personas sin empleo. ¿De qué ha servido entonces tanta “moderación salarial”, tanta “flexibilidad laboral”, tanto “abaratamiento del despido”, tanta “competitividad”, tanta “exención de cuotas empresariales” a la Seguridad Social, tantas “modalidades de contratación” (de formación, de prácticas, de obra o servicio, de circunstancias de la producción, de interinidad, de duración determinada, de relevo, a tiempo parcial, fijo discontinuo, etc. etc.)?
En las propias empresas del sector ferroviario lo vemos con claridad. Sustituyen empleo estable por empleo en precario (venta de billetes, etc.) o contratan maquinistas del exterior con contratos en prácticas y cobrando el 80% del salario. Ya ni siquiera se atreven a presionar para conseguir algo tan necesario como un nuevo Convenio Colectivo o el cumplimiento del que tenemos vigente desde el año 2007, y que por segunda vez han prorrogado para evitar luchar por las mejoras económicas, sociales y laborales que vuelven a dejar en el olvido.
Han dado con ello un nuevo respiro a las Empresas y han impedido establecer el adecuado espacio de negociación donde resolver muchos temas de carácter laboral y social que siguen pendientes y que desde el Sindicato Ferroviario seguimos reivindicando:
Reducción de jornada y mejoras laborales como la compensación por trabajar en sábados, domingos y festivos, turnicidad, quebranto de moneda, jornada partida, incidencias… es más, las empresas -mediante los nefastos Marcos Reguladores- pretenden absorber conceptos como la antigüedad, la nocturnidad, etc. y en lugar de conseguir una Clasificación “hacia arriba” (que suponga mejoras salariales, profesionales y laborales) establecen una clasificación “hacia abajo” donde las posibilidades de promoción quedan prácticamente anuladas y en manos de la propia empresa.
Y también siguen pendientes mejoras sociales, como los necesarios comedores laborales, guarderías, parking en estaciones, restauración para el personal de servicio, uniformes, útiles de trabajo, cobertura jurídica y de daños causados durante el servicio, nuevas ventajas y facilidades de viaje con los títulos de transporte, descuentos en cafeterías y restaurantes de trenes y estaciones, incrementos en las prestaciones, coberturas y porcentajes para las ayudas del fondo de Política Social.
Es lamentable que los planes empresariales se estén llevando a cabo con el visto bueno de la mayoría de sindicatos que forman parte de los Comités Generales de Empresa, especialmente CCOO y UGT. Basta recordar lo ocurrido con el 0,5%, que nos vino impuesto por la actitud de esos dos sindicatos y su intento de imponernos un Plan de Pensiones a costa de nuestros salarios o la privatización de muchos servicios, la sustitución de empleo fijo por empleo precario y la licitación en Estaciones que también ellos aceptaron.
Ahora nos encontramos, una vez más, con “nuevas” medidas económicas y de recorte de derechos provenientes del propio Gobierno, que han venido precedidas de un Acuerdo previo de congelación salarial firmado por CCOO, UGT y Empresarios el pasado 9 de febrero, y en el que “mientras la moderación salarial aparece de forma muy clara, la parte que concierne a los empresarios es más difusa” como recogían incluso medios de comunicación nada sospechosos de ser contrarios al gobierno o a los empresarios.
Así, CCOO y UGT no han tenido reparos en sonreír y concederle al jefe de la patronal española CEOE (propietario y responsable del hundimiento de Air Comet, que además de dejar tirados a miles de pasajeros llevaba ya más de seis meses sin pagar el salario a sus trabajadores y trabajadoras y debía 16 millones en cuotas a la Seguridad Social) una “moderación” (congelación) salarial sin precedentes para los próximos años: “hasta” el 1% para el 2010, hasta el 2% para el 2011 y entre el 1,5% y el 2,5% en el 2012. Y todo esto son palabras bien calculadas de cara a la galería. La plasmación práctica de ese “hasta el 1%” ya la conocemos. Para el 2010 en Adif y en Renfe-Operadora se ha concretado en el 0,3%. Si han hecho esto en empresas como las nuestras, qué será de las pequeñas y medianas empresas.
En los próximos días están anunciadas manifestaciones contra la reducción de la edad de jubilación. Está más que justificada la necesidad de manifestarse en contra de ello. Pero no sólo de eso. El anuncio formulado por el Gobierno -como hemos explicado anteriormente- no es un hecho aislado, sino que forma parte de una política económica de recorte de derechos laborales emprendida por los diferentes gobiernos, patronal y sindicatos a la que es necesario poner freno.
Y para ello, es absolutamente necesario que las organizaciones sindicales que no compartimos esos modelos sindicales domesticados y claudicantes ante los gobiernos y la patronal organicemos una respuesta unitaria que clarifique esta situación, desenmascare a esos sindicatos y sus complicidades. Es necesario manifestarse claramente a favor de otra política económica y social, favorable para los trabajadores y las trabajadoras y que no tenga como punto de mira el beneficio empresarial o de las arcas de los propios sindicatos mediante subvenciones y prebendas como las que hemos denunciado en anteriores ocasiones (ver comunicado 11 SF-Intersindical del 01/02/2010).
El movimiento sindical alternativo no puede convertirse en “comparsa” de los cortejos que, periódicamente, organizan CCOO y UGT. Sus intenciones no coinciden con las nuestras y dificultan expresar de forma nítida la realidad a la que nos enfrentamos y la lucha unitaria por cambiarla.
El Sindicato Ferroviario continúa defendiendo que desde nuestra Confederación Intersindical y el conjunto de organizaciones alternativas tenemos que organizar y realizar una respuesta global: contra el aumento de la edad de jubilación y el periodo de cotización, contra las reformas laborales, por el pleno empleo y en defensa de la estabilidad laboral. Y para ello, son muchas las acciones que podemos emprender: desde concentraciones de delegados/as sindicales hasta acciones más amplias en función de la unidad sindical que seamos capaces de conseguir. En algunos territorios ya se han organizado cadenas humanas, mesas informativas en los barrios y centros de trabajo, manifestaciones y acciones diversas. Creemos que ese es el camino y en él nos vamos a encontrar.